Los hoteles piden 'protección' al Gobierno para "hibernar" durante un año

Quieren prorrogar los ERTE, aplazar impuestos y créditos y que se prohíba la actividad turística más allá del estado de alarma. Alertan de que las empresas pueden caer en manos de fondos de inversión extranjeros "a precio de saldo".

Primera línea de playa en Benidorm, con el cordón de la Policía que impide entrar por el estado de alarma a raíz de la emergencia sanitaria. EFE/MANUEL LORENZO

La crisis sanitaria ha dejado completamente congelado al sector turístico español y la incertidumbre sobre el cierre de fronteras durante los próximos meses ha rebajado las perspectivas de los hoteleros a prácticamente a cero. En el mejor de los escenarios, algunos apuntan a que se volverá a empezar a viajar entre junio y julio, pero los mercados internacionales tardarán más en recuperarse debido a las diferentes velocidades de evolución del virus y las medidas que ha tomado cada Administración. En este sentido, y como ya trasladaron los empresarios en bloque al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la semana pasada, la normalidad sólo se recuperará «cuando exista una vacuna» y se genere confianza suficiente como para volver a los números de 2019, que, sin ser de récord, aguantaron muy bien el tirón de Egipto y Turquía con un ligero retroceso de la rentabilidad,.

Precisamente con la idea de abordar un escenario de resistencia la patronal turística de Benidorm, Hosbec, ha propuesto en un documento una serie de medidas que contemplan la «hibernación» de los establecimientos hoteleros durante el próximo año y poder afrontar «la peor situación que el sector ha vivido desde su nacimiento». «Cada día surgen más dudas sobre si la actividad turística puede tener una convivencia compatible con el virusy cada día se consolida la idea de que la recuperación del turismo puede ser larga», un análisis que ya dejó caer en un informe la consultora Deloitte al señalar a los hoteles y los viajes como los subsectores españoles que más tardarán en recuperar una vez acabe el confinamiento.

¿Qué piden los hoteleros? Pues en primer lugar que las administraciones, especialmente el Gobierno, tengan en cuenta este cierre de un año. Por un lado, permitiendo que los Expedientes Temporales de Regulación de Empleo (ERTE) puedan prolongarse hasta 12 meses por causa de fuerza mayor en lugar de los cuatro actuales, «con la bonificación en cuotas empresariales a la Seguridad Social en los términos actuales». También un «periodo de carencia generalizado» de un año «para préstamos hipotecarios y otros instrumentos financieros que afecten a empresas turísticas, tanto para el principal como para intereses», así como «un plan que contenga medidas de exención, bonificación y aplazamiento de toda clase de impuestos y pagos a cuenta» hasta 2021.

Finalmente, se piden garantías sanitarias para evitar episodios de contagio «vinculados al turismo» mediante la «suspensión legal de la actividad de alojamiento turístico generalizado más allá del estado de alarma», con excepciones para aquellos territorios que puedan desarrollar la actividad de forma segura y quede acreditado; y una campaña de comunicación que permita reactivar al sector una vez se dé por zanjada la crisis.

Fondos de inversión

En opinión de Hosbec, «los riesgos de no acometer este plan de protección son muchos, y uno de ellos es especialmente grave: podemos destruir el tejido productivo y abandonar a precio de saldo nuestro mayor activo en manos de fondos de inversión extranjeros». «Que las empresas turísticas españolas sean eso, españolas, no es un elemento baladí», agrega la patronal, «es un rasgo de sostenibilidad y de implicación real con el territorio, con la población y de compromiso con todo un sistema económico interrelacionado. Si perdemos esa cualidad será un error del que no nos recuperaremos nunca».

El turismo aporta directamente entre un 14 y un 16% del Producto Interior Bruto de la Comunidad Valenciana. En puntos como la Costa Blanca este porcentaje es aún mayor, con ciudades como Benidorm que viven casi exclusivamente del turismo y el sector servicios. Solo con el cierre de fronteras se estima que la región perderá este año más de 9.600 millones de euros, la mayor parte (más de un 25%) por la falta de visitantes de Reino Unido (el mercado internacional más importante para la autonomía).

El Mundo, 16.04.2020

Economía