El sector turístico da por perdida la Semana Santa

El sector turístico de Catalunya da por perdida la Semana Santa. Los primeros estudios estiman unas pérdidas de 2,7 millones de turistas internacionales si los efectos del coronavirus no se detienen antes de Semana Santa, una cifra que podría alcanzar los seis millones si se alarga hasta el verano. En términos económicos, Exceltur habla de unas pérdidas de hasta 60.000 millones de euros si la crisis se acerca a los seis meses.

El sector turístico da por perdida la Semana Santa

Panorámica de los complejos hoteleros en Santa Susanna (Aj. Santa Susanna)

La paralización del turismo comportará también afectaciones en el mercado laboral del sector. El Consejo Mundial del Viaje y el Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) hace referencia a 50 millones de puestos de trabajos perdidos a escala global. En este sentido, PIMEC Turismo considera que la “falta de previsión” en la toma de decisiones ha provocado que los establecimientos turísticos de Cataluña se hayan visto abocados a la suspensión de la actividad y la presentación de Expedientes de Regulación Temporal de empleo (ERTE).

Según datos de la patronal, un 90% de las pequeñas y medianas empresas del sector de la hostelería y la restauración ha experimentado una reducción de ventas o cancelación • instalación de reservas, un 42,2% ha sufrido un aumento de bajas laborales y un 82,5% de ha contemplado presentar un ERTE sobre la plantilla.

Las consecuencias del coronavirus en el turismo se hacen evidentes una semana antes de lo que debía ser ‘la operación salida’ de Semana Santa. En cualquier caso, los efectos irán mucho más allá. “La impresión es que, incluso, se perderá la temporada de verano y esto es muy preocupante”, aseguró el profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, Pablo Díaz Luque.

Una vez pase la crisis, lo primero que se recuperará será el turismo estatal por la “sensibilización con la comunidad local”. La vuelta de turistas internacionales estará muy relacionada con los países de origen y la incidencia del virus en estos. Según los estudios académicos elaborados después del SARS, los estados donde la enfermedad prácticamente no había incidido eran muy “reticentes” a viajar a países que habían sufrido las consecuencias.

En el caso del Estado, Díaz Luque apunta a los italianos como los turistas internacionales “más propensos” a volver a visitar España pronto. En cambio, prevé el efecto contrario en las personas de los países nórdicos, que podrían tardar más en viajar al territorio.

Por este motivo, el profesor ha destacado la importancia de “fomentar y apoyar” a las pequeñas y medianas empresas del sector, especialmente en el momento de “volver” al mercado porque estarán “bajo mínimos”. Además, reclamó bajar las tasas al sector y hacer campañas de promoción en otros países para atraer a los turistas.

En el Maresme, en esta época del año, el porcentaje de establecimientos abiertos era todavía bajo. Según el presidente del gremio, la mayoría de hoteles afectados por el cierre son en Calella, Pineda de Mar y Santa Susanna. Noguera explica que hoy por hoy es difícil cuantificar el impacto económico de esta decisión y la manera en cómo se gestionarán las plantillas, teniendo en cuenta que muchos de los trabajadores eran fijo discontinuo.

Por otra parte, más allá del impacto de la crisis del coronavirus, el sector recuerda que el Maresme también sufre aún los destrozos del temporal Gloria y pide a las administraciones que en cuanto se puedan volver a activar los trabajos de reparación del frente marítimo se haga sin demora. “Tenemos un problema grande con el coronavirus pero detrás hay un espacio muy dañado como es la playa con el que hay que trabajar mucho y que no podemos olvidar”.

La Vanguardia, 27.03.2020