El sector turístico prevé estar al 100% en dos años

Pese a las actuales restricciones, el ritmo de vacunación en Europa y, sobre todo, en países como el Reino Unido, uno de los mercados extranjeros con más peso en Catalunya, está insuflando oxígeno en los ánimos del maltrecho sector turístico. La reanimación de las reservas en cuanto se ha establecido un calendario de apertura de fronteras en Gran Bretaña ha evidenciado que el mercado está latente. El ritmo de recuperación variará en función del segmento del cliente y de las posibilidades de movilidad, pero en global, en Catalunya el sector confía en recuperar las cifras del 2019 en dos años.

 

Platja de Palamós. Pere Duran / Nord Media

A distintas velocidades.Los destinos menos masificados y que cuentan con turistas de proximidad que se desplazan en vehículo propio, como la Costa Brava Centre, ya prevén ocupaciones del 98% para este verano; en la Costa Daurada, donde pesa la touroperación, la recuperación será más lenta 

Pere Duran / NORD MEDIA

 “El mercado americano de alto poder adquisitivo ya está haciendo reservas para el fin de año, los rusos tienen muchas ganas de viajar, a partir de mayo van abrir más hoteles... En cuanto haya conexiones ­aéreas, Barcelona vuelve a estar arriba”, opina Marian Muro, directora del consorcio Turismo de Barcelona. “Cuando la población esté vacunada y se recupere la conectividad, el turismo volverá exactamente igual que antes; a corto plazo, los destinos tendrán que incorporar unos estándares de seguridad para reducir al mínimo el riesgo sanitario, pero hay muchas ganas de viajar, lo llevamos en el ADN”, añade.

Los analistas dibujan un cambio de tendencia con turistas “más conscientes del viaje y más exigentes”

El ritmo de recuperación se prevé más rápido allí donde mejor puedan garantizarse estas medidas –donde se disponga de espacios abiertos y capacidad para garantizar distancias sociales– y donde los clientes puedan llegar de forma autó­no­ma, en vehículo privado, y menos se dependa del tráfico aéreo. “El verano pasado registramos una ocupación del 78% y este año, si se abren las fronteras con Francia, tendremos una muy buena temporada, esperamos una ocupación del 98%”, estima Martí Subirà, gerente de la asociación hotelera Costa Brava Centre. “Nuestro modelo de hoteles pequeños, con jardín, piscina y que se nutre principalmente de un cliente familiar con poder adquisitivo, se recuperará muy rápido, igual que aumentará la ocupación en casas rurales”, añade Subirà.

Antes de la pandemia, en la Costa Brava Centre el 30% de los clientes eran catalanes, el 30% franceses y el 40% una suma de holandeses, belgas, escandinavos y un creciente mercado estadounidense; el desplazamiento del grueso de la clientela no depende de un avión. Sin embargo, las optimistas perspectivas de esta zona no pueden extenderse a toda la costa catalana. Con 12.800 camas, la Costa Brava Centre representa el 16% de las plazas de la Costa Brava y un 4% de las camas turísticas de toda Catalunya (en total 77.588 según los últimos datos del Idescat). Barcelona, con el 26,78% de las plazas, seguida por la Costa Brava (24,46%), la Costa Daurada (18,8%) y la costa de Barcelona (18,7%), se reparten el peso principal de la industria turística en Catalunya. Un sector que el año pasado vivió su peor temporada, con el grueso del parque hotelero cerrado y ocupaciones de apenas el 20% en los pocos que abrieron en Barcelona y las zonas dependientes de la turoperación. “Este verano la situación será muy distinta, la recuperación no se producirá a la velocidad que querríamos, pero las vacunas y las pruebas PCR hacen prever ocupaciones del 60%”, mantiene Jaume Orteu, presidente de la Asociación Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda.

Pendientes de los pasaportes covid

España realizará una prueba piloto del pasaporte covid que está preparando y coordinando la UE para normalizar los viajes a partir de este verano, al tiempo que la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) está ultimando la implantación de IATA Travel Pass, una aplicación voluntaria para contribuir a la reapertura segura de las fronteras.

Mientras el empresariado está pendiente de cómo se recupera el tráfico aéreo y de cómo responden los destinos con los que compiten y las ofertas que lleguen a los principales mercados emisores, los analistas del sector mantienen que los cambios que ha provocado la pandemia marcarán un punto de inflexión. “Las cosas cambiarán y costará recuperar los volúmenes previos a la crisis sanitaria y económica; el Estado español ha vuelto a las cifras de los años setenta”, mantiene el director de operaciones del departamento de Innovación Turística de Eurecat, Ignacio de las Cuevas, quien apunta primero a un crecimiento del turismo nacional. “Y a partir de ahora, el turista va a pensar mejor su viaje, serán desplazamientos más conscientes, más condicionados por la seguridad y la higiene, habrá mayor demanda de hoteles pequeños, y los destinos urbanos perderán volumen”. Cuevas dibuja un cambio de paradigma de los destinos de sun, sea and san d (sol, mar y arena) hacia el save, sustainable and smart (seguro, sostenible e inteligente). “En dos o tres años, hasta que se recupere la confianza de los clientes, lo pasarán peor los destinos con menos valor añadido y se tenderá hacia la desconcentración y la desestacionalización”, mantiene. “Si hay un cambio de modelo no será a consecuencia de la pandemia, sino a consecuencia de la crisis económica”, apunta Marian Muro.

La Vanguardia, 14.03.2021