El ritmo de vacunación en Reino Unido inyecta la única dosis de esperanza al turismo español

El Ejecutivo de Boris Johnson se ha colocado a la cbeza de Europa en el ritmo de vacunación, noticia que para algunos empresarios respesenta la luz al final del túnel.

Pocos motivos para el optimismo tiene actualmente la industria turística nacional, que tras un dramático ejercicio 2020, en que ha pasado de representar el 12,4% del PIB español al 4,3%, ha depositado todas sus esperanzas de recuperación en las vacunas contra el covid-19. Sin embargo, para poder empezar a ver la luz al final del túnel, estas compañías necesitan la inmunidad de rebaño, que implica niveles de vacunación del 70%, horizonte aún muy lejano para nuestro país, que apenas suma un millón de dosis y 9.300 personas con las dos inyecciones ya recibidas.

A pesar de ello, algunos empresarios han empezado a ver un rayo de esperanza en Reino Unido, a la sazón, país de origen del 22% de los turistas que, antes de la pandemia, visitaban nuestro país, y que podría alcanzar la tan ansiada inmunidad de rebaño mucho antes que España. Aunque el Ejecutivo de Boris Johnson se enfrenta actualmente a una dura crisis sanitaria, por la mutación británica del virus, que ha disparado los niveles de contagio, también ha redoblado esfuerzos para conseguir su objetivo de llegar a septiembre con toda su población adulta habiendo recibido, al menos, una dosis de la vacuna.

"Estamos vacunando de media a 140 personas por minuto", indicó hace tres días el responsable del programa de vacunación británico, Nadhim Zahawi, a la cadena Sky. Este despliegue ha permitido al país superar la cifra de los cuatro millones de vacunados en poco más de un mes.

Según las estadísticas de Our World in Data, a fecha del pasado 18 de enero, Reino Unido alcanza una tasa de 6,96 dosis administradas por cada 100 habitantes, lo que lo sitúa a la cabeza del Viejo Continente. En segundo lugar aparece Dinamarca, con 3,06 vacunas; mientras que España, en la misma fecha, arrojaba una cifra de 1,9 dosis, la misma que Italia y superior a la de Alemania (1,46). En el pelotón de cola está Francia, con 0,74 vacunas.

 

Turistas de Reino Unido en la localidad turística de Puerto del Carmen (Lanzarote). (EFE)
Turistas de Reino Unido en la localidad turística de Puerto del Carmen (Lanzarote). (EFE)

 

El vicepresidente ejecutivo de Exceltur, José Luis Zoreda, reconoció ayer miércoles, en la presentación de las cifras de cierre del ejercicio 2020 de la asociación, que algunos empresarios estaban empezando ya a depositar sus esperanzas en el ritmo de vacunación británico, subrayando así el papel crítico que tiene para la industria ver cómo está Reino Unido combatiendo la pandemia. Un razonamiento lógico, dada la elevada exposición al turismo internacional de nuestro país.

Solo Reino Unido, Alemania y Francia sumaban más de 40 millones de turistas al año en nuestro país, prácticamente la mitad del total. Lectura que, si se hace bajo la luz de las limitaciones de movimientos que ha impuesto la pandemia, explica el interés de la industria en que Bruselas adopte una acción uniforme e imponga medidas como el pasaporte europeo de vacunación. Por el momento, la Comisión Europea se ha marcado el reto de llegar al verano con el 70% de la población adulta vacunada, objetivo que se presenta demasiado ambicioso, por no decir imposible de cumplir, con las cifras que hay actualmente sobre la mesa.

Las comunidades más expuestas al turismo internacional son, por este orden, Cataluña, que antes del covid recibía a 19 millones de extranjeros, seguida de cerca por los dos archipiélagos, balear y canario. Este último, 'a priori', se erige como el que debería salir más beneficiado del rápido ritmo de vacunación británico, ya que Reino Unido es su principal país emisor, hasta el punto de que representa un tercio, por delante de Alemania (22%) y Países Nórdicos (en torno al 17%), y porque su temporada alta comienza en diciembre, para cuando se espera que habrá ya mayores niveles de vacunación.

Cataluña y Baleares, en cambio, son dependientes de la época estival y, aunque en ambos casos los británicos son la segunda nacionalidad más importante para su industria turística, son mucho más sensibles a los ritmos de vacunación de Francia (cuatro millones de turistas galos visitaron Cataluña en 2019, frente a los dos millones británicos) y Alemania (el archipiélago balear recibía 4,6 millones de visitantes germanos, casi un millón más que británicos).

 

El Confidencial, 21.01.2021